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lunes, 27 de septiembre de 2021

 


 

Me enseñaste todo el poder que tiene una mujer,

compartiste tu belleza inaudita, 

me llevaste de la tierra al cielo y del cielo a la tierra,

dijiste tres palabras que me estremecieron.

 

Tocaste y encendiste mi fuego,

rozaste mi piel con tus labios de púrpura,

me llevaste por caminos nuevos,

me enloqueciste con tus valles y cimas.

 

Demostraste que Dios existe,

me condujiste por caminos prohibidos,

me dejaste besar todos los rumbos, 

me iniciaste en todos los misterios. 

 

Comprendí porqué los dioses

sintieron inquietud al contemplar

a las mujeres humanas, 

porqué Adán sucumbió

tan fácilmente a comer la manzana.

 

 

 

Temblé de placer, mis ojos se abrieron,

constaté el big bang y la expansión

del universo entero.

Bebí del Kamasutra y del Tantra,

fui un alumno dócil y sediento. 

 

Fuimos el ying y el yang,

me miré en tus ojos,

coloqué mis manos en tu corazón,

y fuimos vida y movimiento,

comprendimos a Dios.

 

 

 

aft

2 agosto 2021


https://www.diariodequeretaro.com.mx/cultura/tu-7064393.html


 

 

jueves, 9 de enero de 2020

Los libros de autoayuda.

Conozco gente que casi brama y despotrica contra los libros de autoayuda. Los consideran tontos, inútiles, simplones, etcétera. Afirman que no aportan nada, que hay que leer a verdaderos filósofos, a los grandes pensadores. Les he preguntado que a cuáles han leído, y trastabillando algunos me responden que … bueno … a Platón … a Aristóteles …y como cuál libro de ellos, les pregunto … bueno … los Diálogos … cuál Diálogo … me han dicho que en ese momento no se acuerdan exactamente... Si leyeran más a fondo o releyeran, suponiendo que eso fuera cierto, encontrarían que muchos de los conceptos planteados en los textos de los grandes filósofos y/o filosofías, se encuentran también, más o menos desarrollados, en los vituperados libros de autoayuda Hoy quiero citar, como ejemplo, el concepto de “acéptate tal como eres”, que se repite insistentemente en el libro Tú puedes sanar tu vida, de Louise L. Hay (Ed. Diana). Ella fue una importante escritora de libros de autoayuda. Para los que critican estos libros como huecos, incluso tontos, light, el concepto citado sería incluido en dicha adjetivación, pero en cambio, si lo encuentran en un texto filosófico, entonces lo exaltan y lo citan, con su fuente por supuesto, para que tenga más fuerza. Pues bien, el mismo concepto lo he encontrado en la filósofa tántrica en los comentarios al libro sagrado hindú, que tiene cinco mil años de antigüedad, el Vigyan Bhairav Tantra. Acerca de este libro, Osho comenta en El libro de los secretos, capítulo 2: “El tantra dice que te aceptes a ti mismo tal como eres. Es una aceptación profunda”. Exactamente el mismo concepto, pero si lo indica un libro de autoayuda es basura para muchos, o cuando menos no digno de importancia. En cambio, si la cita viene de un libro filosófico, entonces es digno de tomarse en cuenta y recomendarse. Y como este concepto apuntado aquí, he leído acerca de muchos otros que encuentro en ambas partes, libros de autoayuda y libros de filosofía, lo cual lleva a algunas conclusiones: a.) los humanos funcionamos en gran medida a partir de prejuicios, nos falta mucho aparato crítico para cuestionar infinidad de ideas falsas a partir de las cuales actuamos; b.) nos falta conocernos profundamente para ver de dónde viene lo que creemos. Nos falta conocer nuestra esencia, ir a lo fundamental en casi todos los temas y conceptos que nos construyen. Los libros de autoayuda pueden servir como un primer acercamiento a diversos temas de la filosofía. Cierto es que pueden existir diversas calidades entre estos textos, pero aún así, cualquiera puede servir como primer paso. El punto es precisamente el señalado, ir más y más a fondo en los temas abordados, pero sobre todo llevarlos a la práctica, ya que ahí está el campo fértil en donde se cosechan las flores, la práctica es la escuela del aprendizaje y la evolución. Hay que acercarse sin miedo y sin prejuicios a estos libros, verlos como una primera puerta. Claro, este paso no es necesario para todos, es sólo para el que guste, para el que lo necesite, cada quien tiene su propio nivel. Cuando el alumno está preparado -dice un refrán- aparece el Maestro. A cada uno según su momento. Otro de los temas recurrentes en los libros de autoayuda es el de conocerse a sí mismo. La autora de libros de autoayuda Lise Bourbeau insiste en sus libros en la importancia vital de conocerse y aceptarse. Es otro concepto que se emparenta con los grandes temas de la filosofía y sus autores, como por ejemplo Pitágoras, Sócrates, Platón. Para estos filósofos es una cuestión vital conocerse a sí mismo. Sócrates lo señala con una contundencia que nunca es suficiente. Pero aquí volvemos a lo mismo. Si lo señalan autores de libros de autoayuda, parecen, según algunos, ideas ilusas, guangas, bobaliconas. Ah, pero si citamos a los filósofos griegos, entonces sí son conceptos dignos de tomarse en cuenta. Muchos presumen de filosofías que no conocen ni nunca han leído más allá de alguna reseña, y sin embargo, se atreven a señalar como basura a los libros de autoayuda. Cualquier verdadero amante de la filosofía saben que ésta parte de las preguntas más elementales, más simples, de las que incluso parecen infantiles. No es necesario ser filósofo profesional para interesarse por la filosofía. Incluso, como ya lo señaló Antonio Gramsci existe la filosofía profesional y la filosofía de la gente común. En cierto sentido, todo ser humano es un filósofo en la medida que tiene una concepción, aunque sea mínima, respecto a los temas más importantes de la vida humana. ¿De dónde venimos, a dónde vamos, para qué vivimos, cuál es el origen de la vida? Dice Antonio Gramsci: “En su concepción, la filosofía como actividad humana y resultado de ella, encarna la cultura en sus expresiones económicas, políticas, jurídicas, éticas, estéticas, etc. y en los niveles cotidianos, psicológicos e ideológicos, integrados en una especial concepción del mundo que da cuenta de la existencia humana en su devenir progresivo en la historia. Por ello, explica Gramsci: " la filosofía de una época histórica no es, por consiguiente, otra cosa que la " historia" de dicha época (...) Historia y filosofía son indispensable, en ese sentido forman un bloque … Gramsci no niega el valor de la filosofía de los filósofos, lo que sí rechaza es que se eleve y estatuya como única filosofía, al margen de sus fuentes nutricias ( realidad, cultura, formas ideológicas) y los otros saberes producidos por las masas en sus diversas manifestaciones, que en última instancia, todos conforman la totalidad filosófica en forma de concepción del mundo.". Es necesario dejar atrás las poses y comprender que cada quien tiene su nivel, y que a nadie le hace mal amarse y conocerse cada día más a sí mismo, venga de donde venga la idea. Desde los niveles básicos que proporcionan los libros de autoayuda se puede ir escalando hasta el estudio, conocimiento y praxis de los grandes sistemas filosóficos. La luz de la sabiduría brilla y es para todos. Volveremos al tema.




 Alfonso Franco Tiscareño
 Para Vitral, en el suplemento Barroco. Diario de Querétaro 31 de diciembre del 2019
https://www.diariodequeretaro.com.mx/local/barroco/los-libros-de-autoayuda-4670283.html

miércoles, 17 de enero de 2018

Las lagrimas de Eros

Las lágrimas de Eros
Este libro  puede decirse que nació el 24 de julio de 1959, fecha en que Georges Bataille le puso nombre. Se trata de una especie de conclusión de los temas que fueron importantes en su obra. En Las lágrimas de Eros, Bataille hace válido el viejo adagio al que fue fiel Paul Valéry: una imagen vale más que mil palabras. El poder de una imagen rebasa con mucho todos los esfuerzos de un escritor por describir algún suceso. Bataille retoma, como asunto personal, el enorme dilema al que están sometidos todos los humanos: el erotismo, como fuente vital, y la muerte, como un final sin posibilidad de evasión. Diversos autores a lo largo de los siglos han cavilado de muchas formas abordando estos temas inherentes a la cultura, a la historia. No hay salida, sólo la posibilidad de la descripción, de la narración, del mito, de la anécdota, y en éstas encuentra el artista, el ensayista, un poco de consuelo o de satisfacción.
El sentimiento y la conciencia de la muerte marca todos nuestro pasos. La alegría del amor y del erotismo como un esperanza, una realidad, que aunque pasajera, llena con plenitud el vacío del final. El que ama, el que está envuelto en la satisfacción voluptuosa del placer, puede decir que ha vivido, que ha valido la pena a pesar de lo que venga, que probó el infinito.
Si la reflexión acerca de la relación entre erotismo y muerte nos lleva un conocimiento mayor de uno mismo, el anhelo de Bataille se verá colmado. Si la lectura de este libro nos lleva a vivir una vida más plena y consciente sabiendo que ésta tendrá un final, habrá valido la pena la existencia de este ensayo. Si su lectura nos lleva a un disfrute mayor del amor en todas sus dimensiones, pero especialmente en lo relativo a lo sexual y a lo erótico,  habrá iluminado las zonas de desesperanza que, unos más,  otros menos, padecen en sus vidas cotidianas.
Esto abre la posibilidad de vislumbrar y de vivir una vida más plena, fecunda, consciente. Actualmente, es común encontrar en las redes sociales llamados desesperados de quienes buscan amor, de quienes no han sido tocados ni  por la vara de Eros ni por las flechas de Cupido. Y así,  exhiben sus cuerpos, más mujeres que hombres,  en una especie de catálogo virtual, para que los vean, para ver si alguien pica el anzuelo, si alguien se interesa. Es legítimo, pero también triste. ¿Es acaso suerte, destino, karma?  No hay recetas ni todo está sometido a los cánones ofíciales del reino de la belleza. Hay mujeres poco agraciadas casadas con hombres guapos, y hombres feos casados con mujeres hermosas.  Y más allá de lo establecido es verdad que si a ti  te parece bella esa mujer o guapo ese hombre, es porque simplemente así es,  y podrán disfrutarse a plenitud. El mito de la Bella y la Bestia ha dado cuenta de ello. Y acaso también Frankenstein, aunque ahí sólo se trata de amistad, y no de amor erótico.
Quien prueba el amor de forma erótica, ha probado un trozo de la eternidad, ha retado al tiempo y al espacio. Lleva consigo mismo un pedazo de vida, del universo. La vida plena le puede ayudar a entender la muerte, e incluso, de alguna manera, a superarla. El amor a sí mismo es vasto, vital, pero el amor al otro es la plenitud. Tocarse, desearse, mirarse, besarse, cubrirse, penetrarse, puede representar la revelación total acerca de qué es la vida humana. Es la gran oportunidad: el ejercicio de la acción poética, espiritualizar al cosmos.
Seres conscientes, que abren la gran oportunidad de cara al universo. El infierno o el cielo están en sus manos, la muerte y el terror, o el amor y la creatividad. Cada quien decide. Eros y/o Tánatos. Y entre ellos, claro, la contradicción. Nada es totalmente blanco o negro, existe en medio toda una gama de valores. Señala Bataille en el Prefacio “Pero por encima de la precisión histórica, nunca olvidamos este principio: una de dos, o lo que nos obsesiona es, en principio, lo que el deseo y la ardiente pasión nos sugieren; o tenemos la razonable preocupación de un futuro mejor. Parece ser que existe un termino medio”. (p. 35) Pero en seguida agrega que el primer paso conseguido con este libro es: “¡Llevarnos a olvidar las nimiedades de la razón!”
Dicha gama de valores está plasmada en el arte, como lo señala Bataille, a lo largo de toda la historia de la creación humana. De ahí que una imagen hable más que mil palabras. Señala Román Gubern en su libro Del bisonte a la realidad virtual que “…la imagen es un producto social e histórico…” y que “La pulsión icónica surge de la necesidad de otorgar sentido a lo informe, de dotar de orden al desorden…”.
El libro viene profusamente ilustrado con imágenes de obras que van desde la prehistoria, hasta el arte contemporáneo. La iconografía la trabajó  Bataille  con J.M. Lo Duca, y muestra  lo que intenta todo el arte que ha abordado el tema del erotismo y la muerte: dejar al menos una estela de terror, poesía o amor a su paso por el mundo. Decidimos y creamos, en principio, para la propia satisfacción, para saber que se intentó ser un testigo crítico. Y en seguida, para dejar  un legado para los demás, una herencia, un ejemplo, un fortalecimiento, un camino para la familia, amigos, compañeros. Un viaje órfico al hades, capaz de iluminar con cánticos sublimes la más profunda oscuridad.
El abanico de posibilidades de la vida contiene de todo, dolor, alegría,  sufrimiento, placer, éxtasis,  martirio, vida, muerte. Cada uno en su lugar y muchas veces entremezclados. La aceptación y el desapego son la clave de toda vivencia. Hablarlo es fácil, pero requiere de un trabajo continuo,  consciente y muchas veces doloroso. Para Bataille el dolor es el intermediario entre la vida y la muerte.
Esta búsqueda del amor y del sexo como puertas a la inmortalidad del presente,  están desde el principio de la historia humana como tal. Mínimo desde la época del Hombre de  Neanderthal, en el Paleolítico superior. Amor y sexo han evolucionado desde lo más elemental y brusco, hasta lo más fino y extático. El tao del sexo, y el tantra sexual, son dos ejemplos históricos de ese desarrollo. Orgasmo, risa, espiritualidad, alegría, son nuestras herramientas para enfrentar a Tánatos. Respecto a la risa y el orgasmo como formas de desarrollar la conciencia, ha señalado Guillermo Sheridan en su  artículo publicado en la revista Letras Libres (diciembre 2017), que leyendo el Cakrasamvara Tantra. The discourse of Sri Heruka que tradujo y editó el erudito David B. Gray, ahí encontró la relación tan cercana y vital que existe entre la risa y el orgasmo: “la emergencia de la risa-gnosis en un arrebato de dicha natural”.
Es por todas estas circunstancias  que el libro de Georges Bataille se titula Las lágrimas de Eros, porque en él aborda, a partir del arte de todos los tiempos, la pulsión de la muerte, como llanto,  y la pulsión de la vida, como Eros.
En muchas líneas de este texto asombroso se percibe una decepción que raya en el pesimismo. Hay que tener en cuenta que este libro fue escrito cuando Bataille pasaba por graves problemas de salud y tremendas depresiones, que sumadas al talante oscuro del autor le dan ese aire a veces un tanto siniestro. Sin embargo, el lector siempre aporta cuando lee, y quien quiera llevarse la luminosidad que subyace en el texto podrá sin duda lograrlo.
Ni sólo ardiente pasión turbadora, ni vida sin el recurso de la razón.  El orgasmo y la risa orgásmica, son el potencial que poseemos para enfrentar el vacío. Nos dan un espacio pequeño, pero enorme,  de comprensión de la vida. Hay quienes aseguran que del orgasmo surgió la meditación. Tal es su rango, la conciencia absoluta del presente, del aquí y del ahora, aunque partiendo de una pérdida momentánea de la noción del tiempo y el espacio. El big bang que cada orgasmo supone, la armonía entre lo carnal y lo espiritual, la superación de lo que se supone antitético.
Las lágrimas de Eros, Georges Bataille. Ed. Tusquets. 1ª ed. México 2013


Alfonso Franco Tiscareño
Para Vitral, en el suplemento Barroco. Diario de Querétaro
https://escritosdeaft.blogspot.com
11 enero 2018


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